Hace ya varios años que fueron ganando popularidad los tratamientos capilares basados en el uso de queratina química. Con ellos, muchas mujeres de cabello rizado o melena rebelde conseguían tener un cabello liso y fuerte, sin encrespamiento alguno. En un principio, lo que se pretendía con esos tratamientos es suplementar la presencia en el cabello de la queratina, una proteína presente en nuestro cabello como en nuestras uñas y cuya misión fundamental es proteger a ambos de los efectos externos. La queratina, que representa más del 95% de la composición del cabello, se va cayendo o perdiendo a consecuencia de esa lucha contra los efectos externos y también a causa de la edad. Por eso es importante recurrir a esos suplementos de queratina.

Pero la queratina química está compuesta por una serie de compuestos químicos que, a fuerza de ser aplicados, acaban causando daños tanto a la persona que recibe el tratamiento de queratina como, en algunos casos, a la persona que los aplica. Entre dichos daños podemos destacar los siguiente:

  • Irritaciones en cuero cabelludo y piel.
  • Caída del cabello.
  • Quemaduras.
  • Daños oculares.
  • Problemas respiratorios.

De la queratina química se ha llegado a decir que, en casos de sobreexposición a largo plazo al formaldehído que forma parte de su composición, puede llegar a producir cáncer.

Para intentar limitar al mínimo los daños que pueden derivarse del uso de la queratina química se limita su presencia en los tratamientos a un máximo del 0,2%. Esto, claro, no implica que siempre se respete dicho porcentaje. El deseo de alcanzar rápidos resultados hace que el porcentaje se incremente en ocasiones de una forma absolutamente irresponsable. Los profesionales que trabajan con ella, de hecho, experimentan un aumento significativo de las posibilidades de padecer laringitis, bronquitis, alergias, neumonías, dermatitis, etc.

Para evitar todos estos riesgos, la industria cosmética ha buscado la manera de sustituir la queratina química por la llamada queratina vegetal, un compuesto que, pese a su nombre y a lo que se podría pensar, no se obtiene directamente de la naturaleza. Para elaborar la queratina vegetal, la industria cosmética toma proteínas presentes en el maíz, el trigo y la soja y, a partir de ellas, en el laboratorio, emula la cadena de aminoácidos de la queratina animal.

Beneficios de la queratina vegetal

Entre los beneficios que la queratina vegetal tiene para el cabello podemos destacar los siguientes:

  • Actúa de barrera contra los agentes externos.
  • Impide que las células de queratina de nuestro cabello puedan «perderse» o «caer» por posibles roturas que se pueden producir en el cabello por causas tan diversas como la contaminación, el cepillado, el viento, el sol o el uso de tintes convencionales, entre otras.
  • Suaviza, alisa e hidrata el cabello desde el interior del mismo.
  • Ayuda a evitar el efecto «frizz», es decir: ayuda a evitar el encrespamiento del pelo.
  • Al trabajar desde el interior del cabello, facilita el alisado del mismo.

El principal beneficios de la queratina vegetal y que la hace mucho más recomendable que la queratina química es que la primera es mucho más respetuosa con el cabello que la química o tradicional. No en vano, la queratina química, para conseguir ese efecto de alisado que consigue sobre las hebras del cabello, debe romper los puentes de hidrógeno de sus células y eso, lógicamente, no deja de ser una agresión a la naturaleza del cabello.

¿Cuántas veces debe aplicarse la queratina vegetal? Los expertos recomiendan no aplicarla más de dos veces al año, tanto en los cabellos rizados como en los lisos. ¿Por qué hacemos distinción entre los cabellos rizados y los rizos al hablar de tratamientos capilares? Porque unos y otros no se estropean del mismo modo ni son tan sensibles al efecto sobre ello de los diferentes agentes externos. El cabello rizado acostumbra a ser más delicado que el liso y, por tanto, precisa de mayores cuidados. Y es que el cabello rizado lo es, en gran parte, debido a su sequedad. El cabello rizado es más seco que el pelo liso porque el sebo de la glándula sebácea no puede llegar a lo largo de la fibra. Así, esa capa ligerísima de sebo que debería proteger al cabello no es lo suficientemente eficiente en su misión y, a consecuencia de ello, las agresiones externas y la deshidratación acaban por afectar más al cabello.

¿Cómo se aplica la queratina vegetal?

Para aplicar la queratina vegetal es necesario lavar bien el cabello. Una vez se haya secado un poco (no del todo) deberemos dividir el cabello en dos secciones. Tras ello, aplicaremos la queratina vegetal con una brocha para, a continuación, distribuirla con las manos por todo el cabello. Para que la queratina vegetal resulte efectiva es absolutamente necesario que impregne todo el cabello. Ni una sola sección del cabello debe quedar sin estar impregnada sin el producto que le apliquemos.

Una vez hayamos aplicado la queratina vegetal por todo el pelo la dejaremos reposar durante 15 minutos aproximadamente. Es importante que, durante ese tiempo, el cabello se vaya secando al aire. Transcurridos esos minutos, si quieres dar un toque más profesional al tratamiento, deberás planchar tu cabello levemente y, una vez lo hayas planchado, deberás, de nuevo, lavar tu cabello aplicándole acondicionador y secándolo, suavemente, con un secador. Hay quien aconseja, tras este lavado, dejar que el cabello se seque al aire, pero esto haría que el cabello tardase más en secarse y que, además, lo hiciese de una forma poco homogénea, lo que facilitaría que se enredara y cogiera forma.

Algo que debe tener presente quien se aplique un tratamiento de queratina vegetal es que el color del cabello puede aclararse entre medio tono y un tono. Es por este motivo que muchas personas optan por aplicarse un poco de color tras haberse aplicada un tratamiento de este tipo. Si decides hacerlo así, ten en cuenta que no es recomendable aplicar ese color hasta que no hayan transcurrido unas 48 horas desde que se aplicara la queratina vegetal.