Quien más quien menos ha tenido alguna vez el pensamiento de cambiar completamente el color del pelo. Para ello hay que recurrir en muchas ocasiones a una técnica que, de realizarse incorrectamente, puede acabar dañando el cabello. La técnica de la que hablamos es la decoloración. Esta técnica de peluquería sirve, por ejemplo, para convertir a una persona morena en rubia o para dar al pelo el tono de rubio platino. En este artículo te vamos a dar una serie de consejos básicos para decolorar el pelo en casa sin dañarlo.

Si deseas decolorarte el pelo en casa sin dañarlo debes, ante todo, comprar buenos productos de decoloración. Para ello dirígete a una tienda especializada en productos de peluquería y solicita los siguientes productos:

  • Decolorante en forma de polvo.
  • Aditivo colorante. Éste hará que el decolorante sea más efectivo.
  • Oxigenta. La oxigenta es un tipo de agua oxigenada a la que se le añaden emulsionantes, hierbas, aloe y otros ingredientes. La oxigenta puede ser de varios «volúmenes» (de 20, 30, 40 y 50). Dependiendo del tipo de cabello y del grado de decoloración que se desee alcanzar se utilizará un volumen u otro
  • Corrector de color. El proceso de decoloración del cabello acostumbra a dejar unos ciertos tonos amarillos en el cabello. El corrector de color sirve para eliminar esos tonos.
  • Champú de color morado o azul. Con este producto podrás matizar el color de cabellos blancos y platinos.

Para decolorar el cabello en casa se necesita también una brocha con la que teñirse el pelo, un recipiente en el que verter el decolorante y papel de aluminio o papel de film.

Una vez se tengan todos estos productos podremos proceder a decolorar el cabello. Antes de ello, sin embargo, deberemos haber tomado una precaución: la de haber utilizado una mascarilla unos días antes. Con esa mascarilla, nos habremos asegurado una correcta hidratación del cabello en sus capas más profundas, así como una óptima nutrición. Teniendo en cuenta que la decoloración es una técnica muy agresiva para el cabello, la utilización de esa mascarilla capilar es una buena manera de evitar que la decoloración dañe el cabello.

Una vez tomada esta precaución, empezaremos el proceso de decoloración propiamente dicho. Para ello mezclaremos en el recipiente adecuado una parte del polvo decolorante con dos partes (o la proporción que se indique en el envase) del corrector de color. Para realizar esta mezcla, utilizaremos una cuchara y, cuando ambos productos estén bien mezclados, añadiremos a la mezcla la cantidad de aditivo colorante que indique el fabricante del mismo. Tras volver a remover la mezcla tendremos, por fin, preparado el decolorante.

El siguiente consejo a tener en cuenta si deseamos decolorar el cabello sin dañarlo tiene que ver con la ropa que vamos a llevar puesta durante el proceso de decoloración. Nuestro consejo es, siempre, el de ponerse una camiseta que no vaya a utilizarse y el de cubrir las manos con guantes de látex o goma. Como en todo tinte, además, recomendamos aplicar vaselina o alguna crema hidratante en la parte del rostro más cercana al cabello, así como en la parte posterior del cuello. Con ello conseguiremos facilitar y agilizar la eliminación de los restos de decolorante.

Una vez preparado todo utilizaremos unas pinzas para dividir el cabello en diversas secciones, las enrollaremos hacia arriba y dejaremos suelta la sección de pelo que vayamos a decolorar. Para aplicar el decolorante, utilizaremos la brocha y lo iremos aplicando desde las raíces a las puntas. Cada vez que se haya aplicado el decolorante a una sección de cabello, cubriremos ésta con papel de aluminio. Una vez hayamos cubierto una sección con papel de aluminio, soltaremos la siguiente para decolorarla y así sucesivamente con todas las secciones hasta haberles aplicado a todas ellas el decolorante y haberlas cubierto con el papel de aluminio.

Al realizar todo este proceso anterior hay un consejo para decolorar el pelo sin dañarlo que hay que tener en cuenta, y es que bajo ningún concepto se debe frotar con el decolorante sobre el cabello. Solo debe aplicarse pues si se frota se corre el riesgo de dañar el pelo, que podría quemarse.

Una vez aplicado el decolorante en todo el cabello o en la zona que se desea decolorar, se debe dejar que éste repose entre 15 y 30 minutos. Durante ese período de tiempo debemos ir comprobando que, en efecto, el cabello se va decolorando. Si se constata que el cabello no acaba de decolorarse aplicaremos más decolorante en aquellas secciones en las que se necesite y dejaremos que éste actúe durante más tiempo. Eso sí: si queremos decolorar el pelo sin dañarlo no debemos permitir que el decolorante actúe sobre él durante más de 45 minutos.

Una vez haya finalizado el plazo de tiempo destinado a dejar actuar el decolorante sobre el cabello debemos enjuagar el cabello con agua fría hasta que hayamos retirado del pelo cualquier resto de decolorante que pudiera existir. Tras haber eliminado dichos residuos, y si queremos ir finalizando el proceso de decolorar el cabello sin dañarlo, enjuagaremos brevemente el pelo con agua templada y lavaremos nuestro cabello con el champú matificador de color morado del que hemos hablado anteriormente.

Tras aplicar este tipo de champú dejaremos que el mismo actúe sobre el cabello durante 5 minutos. Una vez hayan transcurrido esos 5 minutos, aclararemos el pelo, de nuevo, con agua fría.

Finalmente, si deseamos decolorar el pelo en casa sin dañarlo, volveremos a aplicarle una mascarilla nutritiva que nos sirva para hidratarlo después del agresivo tratamiento a que ha sido sometido.

Esperamos que estos consejos te sirvan para decolorar el cabello en casa sin dañarlo. Si, por el contrario, deseas decolorar tu pelo en una peluquería porque no confías en tu traza a la hora de decolorar el cabello o en estos consejos, decolora siempre tu cabello en un lugar en el que te sientas segura de que te van a tratar como te mereces, es decir: un centro de estética en el que no te prometan imposibles y en el que, por encima de todo, usen productos de primera calidad. Piensa que lo que está en juego, más allá de tu apariencia física, es la salud de tu pelo.