La forma en que percibimos y compramos fragancias cambió de forma acelerada en los últimos años: en 2025 se lanzaron alrededor de 6.000 fragancias nuevas a nivel global, un ritmo que dobla el promedio anterior a 2019 y que refleja una auténtica revolución de consumo. Consumidores más jóvenes, la viralidad en redes sociales y nuevas tácticas comerciales han convertido al perfume en un producto tanto de moda como de coleccionismo.
Al mismo tiempo, las pasarelas siguen siendo el escenario de prestigio para contar historias olfativas: desfiles, escenografías florales y embajadores famosos ayudan a construir la narrativa de una fragancia antes de su llegada a tiendas y plataformas online. Ese puente entre espectáculo y comercio es hoy más híbrido que nunca.
La revolución de las fragancias en 2025
El volumen de nuevos lanzamientos en 2025 , unas 6.000 fragancias, no es solo una cifra espectacular: es la manifestación de un mercado que demanda variedad y novedades constantes. Ejecutivos y consultores describen a las generaciones jóvenes como «coleccionistas de fragancias» que rotan perfumes según estado de ánimo y ocasión, lo que explica la proliferación de ediciones limitadas y formatos pequeños.
Las tendencias olfativas de 2024‑2025 muestran un auge de gourmand y vainillas en temporadas de vacaciones, así como un crecimiento de formatos minis y mists que facilitan la compra online y la prueba en casa. Estos travel sizes y minis se han convertido en palanca clave para la conversión digital.
En este contexto, el segmento selectivo (lujo) alcanzó más de $22.000 M en Norteamérica y Europa, con un crecimiento del 20% en dos años según análisis sectoriales. La iconicidad de ciertos frascos sigue intacta: se reportó que un frasco de Chanel N°5 se vende cada ~30 segundos, un ejemplo de cómo el patrimonio de marca sigue impulsando ventas.
Dior en pasarela: storytelling, Rose Star y Miss Dior Essence
Dior ha tejido una narrativa olfativa en sus desfiles: las pasarelas otoño‑invierno 2025/26 y Alta Costura primavera‑verano 2025 utilizaron recursos florales y escenografías que reforzaron la conexión entre moda y fragancia. La prensa especializada lo reseñó como un guiño sensorial entre colección y perfume, donde la estética del show y la composición del perfume se retroalimentan.
En octubre de 2025 Dior lanzó Rose Star (Collection Privée), reseñada el 13 de octubre: el perfumista Francis Kurkdjian describió facetas cítricas, especiadas, frutales, notas de miel y un matiz de «umami» de piel, y defendió la idea central: «Skin brings depth». Kurkdjian añade que la fragancia busca la presencia de la piel como elemento que aporta profundidad y alma.
Otra novedad de 2025 fue Miss Dior Essence, cuyo lanzamiento contó con la voz de Natalie Portman (15 ago 2025): la actriz describió la fragancia como intensa, frutal y femenina y dijo que “se siente muy cálida y en casa, como si estuviéramos creando algo juntas”. Kurkdjian comentó además que la fragancia conecta con la estética de pasarela de la maison, cerrando así el círculo entre desfile y perfume.
De Dior a YSL: iconos, pasarela y estrategia digital
Cuando hablamos de «Fragancias en pasarela» la mención de casas como Dior viene acompañada de otras maisons, entre ellas YSL, que comparten la práctica de usar la pasarela como plataforma de prestige branding. Aunque cada maison tiene su estilo, todas usan desfiles, embajadores y narrativa visual para elevar el perfume más allá de su estuche.
Estas marcas utilizan los desfiles para presentar una estética que luego se traduce en notas y en campaña: la pasarela funciona como laboratorio creativo que alimenta la historia del lanzamiento y prepara al público para su compra, ya sea en boutiques, pop‑ups o en marketplaces online.
La estrategia actual mezcla activaciones offline (desfiles y pop‑ups inmersivos) con conversión digital: las maisons llevan la experiencia del desfile a contenidos, filtros, reseñas y cápsulas que alimentan la viralidad en redes y la decisión de compra en e‑commerce.
Redes sociales y marketplaces: el nuevo circuito de descubrimiento
TikTok e Instagram han transformado la forma en que se descubren fragancias: hashtags como #PerfumeTok acumulaban millones de visualizaciones y convirtieron fragancias en fenómenos virales, acelerando descubrimiento y compras online. Ejemplos documentados incluyen el efecto sobre best‑sellers como Baccarat Rouge 540 y otros perfumes que resurgen gracias a creadores.
Esta viralidad se traduce en ventas: en Francia (ene‑oct 2025) las ventas online de perfume crecieron ~11% respecto a 2024, mientras que las ventas en tienda cayeron ~5% en el mismo periodo, evidenciando una migración parcial hacia la compra digital. Las cifras muestran que el consumidor combina inspiración social con la comodidad del e‑commerce.
Los marketplaces generalistas también ganaron terreno: Amazon, por ejemplo, ha crecido como actor clave en ventas online de belleza, consolidando la compra de fragancias fuera del canal especializado. Esto plantea retos y oportunidades para marcas y retailers que buscan proteger imagen y precio en plataformas de alto volumen.
Experiencias, omnicanalidad e innovación comercial
Para sortear la barrera sensorial de comprar perfume sin olerlo, marcas y retailers apuestan por tácticas omnicanal: muestras por suscripción, kits de descubrimiento, AR/visualizadores y reseñas de creadores ayudan a replicar la experiencia olfativa en digital. Estas herramientas incrementan la confianza y la conversión en la compra online.
Además, las pop‑ups inmersivas y activaciones sensoriales siguen siendo un recurso estratégico: por ejemplo, Mugler instaló una pop‑up inmersiva en París para Alien Hypersense, conectando lanzamiento, experiencia y posterior venta online. Estas activaciones permiten capturar contenido y tráfico digital que luego se traduce en compras en marketplaces y tiendas propias.
La innovación comercial se complementa con cambios estructurales: 2025 mostró mayor consolidación en belleza y fragancias, con grupos como L’Oréal aumentando capacidad productiva y capacidad de distribución para capitalizar la explosión de lanzamientos. Esta concentración afecta disponibilidad y estrategias de distribución online.
Impacto económico y futuro inmediato
En términos corporativos, el sector sigue siendo resilient: LVMH informó que su división Perfumes & Cosmetics ingresó €4.08 mil millones en el primer semestre de 2025 (‑1% interanual). Bernard Arnault afirmó que «LVMH mostró solidez en el contexto actual» y destacó el apoyo de perfumes icónicos como Sauvage y J’adore.
El mercado premium crece y captura valor: el segmento selectivo alcanzó cifras millonarias en NA y Europa, y la demanda por ofertas premium y ediciones especiales impulsa tanto la producción como estrategias de marketing. Mientras tanto, la presencia de marcas icónicas asegura que la pasarela siga siendo un instrumento de prestige branding.
Para el futuro inmediato se espera que la mezcla de pasarelas, activaciones físicas y plataformas digitales se profundice: la ruta de compra será cada vez más híbrida, con desfiles y pop‑ups generando expectativa y redes sociales y marketplaces cerrando la conversión.
En conclusión, «Fragancias en pasarela» ya no es solo un concepto poético: es un modelo de negocio en evolución donde el desfile construye relato y las plataformas digitales materializan la venta. La explosión de lanzamientos en 2025 y el comportamiento de consumidores jóvenes han reforzado la necesidad de estrategias omnicanal que combinen emoción y facilidad de compra.
Marcas como Dior (con Rose Star y Miss Dior Essence) ejemplifican cómo la narrativa de pasarela alimenta la demanda, mientras que redes sociales y marketplaces transforman descubrimiento en compra. El desafío para 2026 será equilibrar exclusividad, experiencia sensorial y escala digital para convertir más historias de pasarela en perfumes que lleguen al tocador del cliente.
